Escrito por

Lámparas de sal del Himalaya

Las lámparas de sal del Himalaya se han convertido en un objeto decorativo que es muy solicitado, además por sus cualidades como ionizador natural, por la belleza de su luz proyectada.

Se fabrican artesanalmente a partir de un trozo de sal de roca a la que se le perfora un hueco donde colocar la bombilla. Sobre una base de madera se disponen como lámparas de ambiente en sus diferentes tamaños. La piedra por sus propiedades de trasparencia, deja pasar la luz tamizada a través de sus vetas naturales, conformando una luz variable en colores e intensidad.

La piedra de sal en forma de lámpara es un emisor de iones negativos por lo que resulta idónea para limpiar y aclarar los ambientes cerrados.
Su efecto decorativo es tanto o más valioso. Adaptables a lugares donde la iluminación requiere crear un espacio íntimo u original, suponen un punto auxiliar de luz que se adapta a cualquier estilo decorativo.
En las mesillas de noche, sobre una mesa auxiliar, junto al escritorio de trabajo, o como luz antipánico en las habitaciones de los niños.

Sus variadas formas combinan perfectamente con cualquier diseño: pulidas, en bruto, formando cuencos o pirámides e incluso teñidas en cualquier color. No resultarán extrañas en ningún ambiente.
Al margen de su perfecta integración en la iluminación de los espacios, la sal de la que están formadas las lámparas consigue limpiar el aire de cada estancia.

El calor aplicado sobre la piedra desprende las partículas salinas que flotan en el ambiente atrapando, antes de caer al suelo, polvo, partículas de olor e impurezas.
Son, además de un elemento decorativo en iluminación muy atractivo, perfectas para mejorar dolencias alérgicas, insomnio, migrañas y problemas respiratorios.
Y tienen una intensidad lumínica suficiente para generar iluminación ambiental en un espacio circundante de alrededor de 3 metros de diámetro.

¿Qué es lo que piensas?