Escrito por

Centros de mesa: la elegancia sencilla

Los centros de mesaEste fin de semana tenemos invitados de compromiso en casa. Hemos preparado un magnífico menú y llega el momento de arreglar la mesa para los comensales.

Seleccionamos nuestra mejor vajilla, la cubertería de plata y la cristalería de Bohemia. Cuidamos todos los detalles para crear un ambiente agradable. Nos miramos la mesa y descubrimos que falta algo, pero no acertamos saber el qué. De repente nos damos cuenta que deberíamos introducir un elemento decorativo. Así que decidimos ir a la floristería a buscar un centro de mesa. Pero, ¿qué debemos tener en cuenta al elegirlo?

Cuando vamos a comprar un centro de mesa o decidimos elaborarlo nosotros mismos, debemos seguir una serie de reglas.

La primera norma que tenemos que recordar es que es un elemento decorativo y no el protagonista de la mesa, así que no debe molestar en la colocación de los otros elementos (copas, salseras, fuentes, etc.) ni debe impedir que los comensales puedan verse (nada más desagradable que estar hablando con un florero). El centro no debe ocupar más de un 15% del espacio de la mesa.

Centro de mesa con flores

Otra  norma a tener en cuenta es su estabilidad. Los centros alargados y delgados no impiden la visibilidad entre los invitados, pero pueden ser origen de accidentes.

En la mesa el elemento más importante es la comida. Un centro de mesa compuesto por flores muy aromáticas no permitirán que los comensales disfruten del gusto de la comida.

Para finalizar, indicar que es conveniente, aunque no imprescindible, que mantenga una relación geométrica con la mesa. Es decir, si nuestra mesa es cuadrada mejor que el centro también lo sea.

¿Qué es lo que piensas?